El Museo Helga de Alvear empieza a hablar lengua de signos

22/09/2022

Todas las personas que ocupan puestos de cara al público en el Museo Helga de Alvear han recibido formación por parte de la Asociación Cacereña de Padres y Amigos de los Sordos (ASCAPAS) con el objetivo de hacer la visita más accesible e inclusiva a todos los visitantes.

El equipo del Museo Helga de Alvear ya puede atender a personas con discapacidad auditiva de forma más eficaz e inclusiva. Todos los trabajadores y trabajadoras que ocupan los puestos de recepción, información y mediación en la institución han recibido un curso de lengua de signos y apoyo a la comunicación, impartido por la Asociación Cacereña de Padres y Amigos de los Sordos (ASCAPAS).

La metodología impartida ha incluido el funcionamiento del bucle magnético, la manera de comunicarse eficazmente con una persona con dificultades auditivas, apoyos comunicativos a través de la lengua de signos y formas adaptadas de acceder a la información escrita. Esta formación, que ha tenido lugar en las instalaciones del Museo, tiene como objetivo afianzar los valores del Museo, entre cuyas metas se encuentra establecer las medidas oportunas para alcanzar la accesibilidad universal.

Gracias a este curso, el equipo del Helga de Alvear puede explicar de manera introductoria contenidos relacionados con las obras de arte y su temática, además de atender más eficazmente cualquier necesidad que presente una persona con dificultades auditivas durante su visita al Museo. Con las nociones adquiridas durante el curso, la totalidad del equipo que recibe a los visitantes ya conoce cómo dar la bienvenida, presentarse, preguntar por la reserva previa, indicar la gratuidad de la entrada o la ubicación de los servicios, ascensores o escaleras, entre otros.

Según ha destacado una de las informadoras del Museo, Ana Trejo Reyes, el equipo estaba muy interesado en aprender nociones básicas para poder ofrecer micro explicaciones y unas pinceladas sobre arte contemporáneo, de la misma forma que ya hacen con todos los visitantes. Casualmente, explica, al día siguiente de recibir la formación acudieron al Museo tres personas con discapacidad auditiva que, pese a ser dos de ellas de Canadá y Miami, pudieron entender las indicaciones proporcionadas en lengua de signos. “Me sentí genial porque a uno de ellos, que tenía dificultades de movilidad, pero podía hablar, supe ofrecerle el ascensor”, relata Trejo. La informadora subraya el agradecimiento de estas personas ante el solo hecho de intentar comunicarse con ellas, ya que la respuesta que le dio este visitante tras ser atendido fue: “Gracias por su esfuerzo”.

Tal y como han señalado desde ASCAPAS, “todas estas pautas tienen como objetivo principal mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad auditiva y eliminar las barreras de comunicación existentes, adquiriendo las habilidades necesarias para ello”. El aprendizaje de lengua de signos se suma así a otras muchas iniciativas con las que el Museo Helga de Alvear impulsa la accesibilidad, la igualdad y la inclusión.

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