El nuevo edificio

En palabras de Emilio Tuñón, un museo es "un archivo de materiales culturales, sociales y vinculados al pensamiento al que los ciudadanos pueden acceder y reconocerse. Lo bonito de los museos es la estrecha relación que tienen con la vida, en un sentido muy amplio".

El edificio diseñado por Emilio Tuñón tiene vocación de difuminar fronteras: ocupa la línea imaginaria que separa el casco histórico de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, de la parte más moderna de la ciudad, creando así una vía de comunicación fluida entre el pasado y el presente. Como parte central del proyecto, un recorrido público peatonal reordena urbanísticamente la zona y amplía el espacio de uso público.

En palabras de los arquitectos: “el proyecto intenta escuchar el lugar, e imaginar una ciudad posible que, sin renunciar a nuestra época, sea capaz de preservar el modo en que la ciudad respira”. Pilares de hormigón blanco, madera de roble, formas angulosas y un inteligente aprovechamiento de la luz denotan el sello del premiado estudio de arquitectura que también fue artífice del cercano Restaurante Atrio, el MUSAC de León o el Museo de Colecciones Reales.

Este nuevo edificio no sólo consigue la ampliación del área de exposición del Museo destinada a la Colección Helga de Alvear, que antes estaba limitada al espacio que ofrecía la Casa Grande, sino que además permite la reordenación funcional de los servicios incluyendo en el anterior edificio el área administrativa, salas destinadas a exposiciones temporales, biblioteca y área de servicios educativos. Ambos edificios están conectados entre sí mediante un pasillo que une ambos espacios y donde se encuentra, en la última planta, un auditorio.

La ampliación del Museo Helga de Alvear consta en las listas de mejores proyectos arquitectónicos según The Guardian, la revista Lonely Planet y medios especializados como ArchDaily o Design Boom.

Objetivos urbanísticos

  • Incorporar un elemento arquitectónico difusor de actividad, que contribuya a las medidas de revitalización de la ciudad histórica.
  • Insertar un modelo de ocupación que venga a consolidar la permeabilidad interior de la manzana.
  • Recuperar la mayor parte de los jardines del solar, adscribiéndolos al uso público.
  • Configurar una edificación vinculada a la Casa Grande, que mantenga la calidad patrimonial de ésta.
  • Integrar la pieza del nº 10 de la calle Pizarro, a fin de lograr el tránsito de accesos y recorridos entre esta calle y Camino Llano.
  • Mejorar las relaciones urbanas de la calle Camino Llano
  • Consolidar el muro de contención de piedra de Camino Llano, y rematar la medianera de la edificación residencial vecina.

Objetivos arquitectónicos

  • Crear un atractor cultural eficaz y versátil, con una imagen equilibrada y reconocible.
  • Construir un volumen sencillo, del el punto de vista formal y constructivo, estableciendo un ajustado diálogo con la Casa Grande
  • Agrupar las salas de exposiciones de la Fundación mediante una estructura funcional, ordenada y flexible, organizada en cuatro niveles.
  • Poner en valor el interior de la manzana y la fachada a poniente de la Casa Grande.
  • habilitar un paso cubierto al interior de la manzana, reinterpretando la tipología existente en el bode del casco histórico.
  • Redistribuir la Casa Grande para albergar la administración de la Fundación Helga de Alvear, las salas de exposiciones temporales, la biblioteca y los talleres.

Superficie

  • Superficie espacio público y jardín: 2.300 m2
  • Superficie de ocupación: 1.500 m2
  • Superficie construida: 5.000 m2
  • Superficie expositiva: 3.000 m2
  • Presupuesto: 10.000.000 €

La Casa Grande

Un edificio modernista rehabilitado es el lugar donde el Museo Helga de Alvear ofrece exposiciones temporales. El proyecto para la rehabilitación de la Casa Grande convirtió este caserón en que antes fuera el Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear.

La Casa Grande es un edificio de vivienda entre medianeras encargado por D. Eduardo Gutiérrez Cedrún al arquitecto leonés Francisco de la Pezuela y Ramírez, quien obtuvo con este proyecto la Tercera Medalla de Arquitectura en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1908. Si bien la finalización de la Casa Grande data de 1910. Se trata de una casa típica de la alta burguesía donde se intentó estilísticamente aunar, en una mezcla ecléctica, su enclave en el límite del casco histórico –a través de una apariencia de casa fuerte medieval de sillería granítica, almenada y flanqueada por dos cuerpos a modo de torreones–, con la ascendencia montañesa de su propietario –como muestra el alero sobresaliente–, y al mismo tiempo introducir algunos elementos modernistas.

Desarrollada en profundidad sobre un acusado desnivel en el terreno, lo que le hace duplicar el número de plantas en la zona posterior, la vivienda se caracteriza por la apariencia sólida y monumental de la fachada principal, organizada en U, que contrasta con la ligereza de escaleras, vanos y galerías de la fachada posterior. En ambas, un evidente interés por la diversidad tipológica de los vanos y por la creación de ritmos y correspondencias entre ellos confiere una nota distintiva y ecléctica al edificio. Las diversas dependencias se distribuían alrededor de un patio central, abierto, recuperando así también la memoria de los palacios del casco histórico de la ciudad.

Sin embargo, la vivienda original –cuyos primeros proyectos datan de 1905– fue objeto a lo largo de su historia de sucesivas transformaciones (como la remoción del suelo de mampostería y cerámica del zaguán por cantería) para adaptarla a las necesidades cotidianas de la familia o adecuarla a otras funciones. Entre ellas caben citar las profundas remodelaciones realizadas en 1952, cuando las ventanas abalaustradas del piso inferior del patio se transformaron en vanos de entrada con escaleras, la inclusión de techos artesonados de escayola simulando madera o el traslado de la capilla neogótica desde la planta principal al lugar que la portería ocupaba en el piso bajo, añadiendo decoración neogótica de escayolas.

Además, en 1977, tuvieron lugar otras transformaciones, en especial en la fachada posterior, cuando se destruye la galería superior de hierro y cristal; eliminación que, con la substitución de la escalera original, vendría a desvirtuar el trazado original de la zona trasera. Proceso de alteración y aditamentos que continuaría posteriormente con la adquisición de la Casa Grande por parte de la Universidad de Extremadura y la atribución de nuevas funciones (Escuela de Informática y Obras Públicas, Servicios administrativos del Rectorado de la UEX).

Antes de la inauguración del Centro de Artes Visuales, el 3 de Junio de 2010, fue objeto de un profundo trabajo de rehabilitación, autoría de la reconocida pareja de arquitectos Emilio Tuñón y Luis M. Mansilla, que va desde la limpieza de elementos no originales a la consolidación, restauración y adaptación a las nuevas funciones museísticas a las que el edificio se destina. El criterio de intervención arquitectónica pretende conciliar el respeto al edificio con las necesidades de su uso como centro expositivo y propiciar espacios neutros que permitan la exposición y, al mismo tiempo, respeten las necesidades museográficas de conservación de las obras de arte.

Premios y reconocimientos

El Museo, tras la apertura del nuevo edificio en Febrero del 2021, recibió premios de arquitecturas bastante conocidos y reconocidos. También, en varios de estos, el Museo recibió reconocimientos por parte de varias instituciones.

Premio ‘Panorama de Obras de Arquitectura y Urbanismo del XV Bienal Española

 

Premio Architizer A+ Awards en la mención Especial Arquitectura 

 

 

 

Premio AMO En la categoría ‘Mejor catalizador urbano»   

 

 

Mención MATCOAM Sostenibilidad la IV Edición de los premios MATCOAM 

 

 

Premio COAM 2021 en la categoría Luis M. Mansilla  

 

 

 

Premio Architecture MasterPrize en la categoría ‘Edificio cultural’ en 2020    

 

 

 

 

Candidato Dezeen Awards 2021

 

 

 

 

Finalista al Premio FAD de Arquitectura e Interiorismo

 

 

 

Candidato Premio Mies van der Rohe de  Arquitectura Contemporánea de la UE

 

 

 

 

 

 

Candidato premio «Best Architecture exhibition» Spain-Korea en la categoría «Culture and Welfare»

 

Alquiler de espacios

El Museo Helga de Alvear ofrece la posibilidad de disfrutar de experiencias personalizadas mediante la organización de visitas privadas y el alquiler de sus espacios. Consulta las posibilidades para organizar eventos, viajes de incentivos, presentaciones, ruedas de prensa, conferencias, rodajes, desayunos o cócteles  en el Museo.

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